Una de 200: LELO Anniversary Collection Pink 18K. Cerrando el círculo

Esto no es una reseña. Hoy no voy a hablarte de intensidades, materiales, motores, ergonomía ni de si compraría o no lo que vais a ver a continuación.

Esta vez es totalmente diferente.

Porque lo que tengo delante no es simplemente otro juguete que añadir a todos los que han pasado por mis manos durante estos años. Es una pequeña parte de la historia de esta industria, pero también, de una forma bastante inesperada, una parte de la mía.

Una historia que empezó mucho antes de que naciera Deltoya tal y como lo conocéis hoy y que, ocho años después, ha terminado cruzándose con él.

Cientos de juguetes después

A veces pienso en todos los juguetes que han pasado por mis manos durante estos años. Y son cientos, probablemente más de los que sería capaz de recordar.

Los he probado, fotografiado, comparado, vuelto a probar, criticado y, solamente cuando lo merecían, recomendado. Algunos se han ganado un espacio en mi mesilla de noche. Otros terminan amontonados en esa habitación de los “trastos” que cada vez tiene más pinta de síndrome de Diógenes que de una colección real de productos.

Después de tantos años recibiendo paquetes es inevitable acostumbrarse un poco y perder parte de la emoción inicial. Aun así, siguen llegando novedades que me sorprenden, nuevas tecnologías o diseños que quiero probar y productos que, por diferentes motivos, consiguen despertar mi curiosidad.

Pero cada día es más difícil recuperar aquella sensación de estar ante algo realmente especial.

Y quizá por eso, cuando aparece, me siento como si hubiese encontrado el Santo Grial. Y esta vez ha ocurrido.

Pero para explicar por qué, tengo que volver unos cuantos años atrás.

2018. LELO cumple quince años

En aquel año LELO cumplía 15 años. Quince años desde que, en 2003, la marca comenzara su historia en Estocolmo con una única misión: elevar la juguetería erótica a la categoría de producto de diseño y calidad premium. Tanto es así que rápidamente se ganó un lugar privilegiado dentro de la categoría de “marca de lujo”.

Y para celebrar aquel aniversario decidieron hacer algo nunca visto hasta el momento y que nadie ha vuelto a repetir de la misma manera: materializar su esencia y su historia.

En junio de 2018 se presentó Anniversary Collection, una colección fabricada específicamente para celebrar esta fecha y con el que querían contar no solo la trayectoria de la marca, sino dejar muy claro el momento en el que se encontraba LELO después de sus primeros quince años.

Se fabricaron únicamente 1000 unidades para todo el mundo: 800 en negro y 200 en rosa.

La versión rosa contaba con acabados metálicos bañados en oro rosa de 18 quilates y reunía algunos diseños recuperados de su catálogo, pero elevados al lujo más absoluto, junto a otros diseños únicos que nunca se llegaron a comercializar

El precio de esta versión también dejaba claro que no se trataba de un lanzamiento habitual. Tampoco parecía que la intención fuera precisamente hacer caja con él, sino convertirlo en un objeto de deseo. Una pieza icónica de coleccionista reservada para los más sibaritas.

Pero, independientemente de la ordinariez de su precio, lo más interesante era lo que representaba.

LELO había conseguido convertir sus primeros quince años de historia en una auténtica cápsula del tiempo que, ocho años después, todavía sigue siendo recordada como una de las colecciones más extraordinarias de la industria.

Noviembre de 2018. Al otro lado de la pantalla

Unos meses después, pasado el verano, LELO organizó un evento en Madrid para celebrar su aniversario y, de paso, presentar el maletín en sociedad.

Evidentemente, yo no estaba invitado. Entre otras cosas porque Deltoya aún no existía, al menos no como lo conocéis ahora.

Por aquella época yo ya había empezado a conocer esta industria. Tenía una cuenta en Instagram (que fue suspendida una y otra vez, pero esa historia merece otra entrada) y si todavía no conocía a Ubal, quedaba muy poco para que el destino nos cruzase.

Pero, como decía, ya no recuerdo exactamente cómo me enteré del evento de LELO. Lo que sí recuerdo perfectamente son las enormes ganas que tenía de estar allí. Me tuve que conformar con vivirlo desde el otro lado de la pantalla, siguiendo las publicaciones de la marca y de muchos de los invitados, a los que yo ya seguía por aquel entonces.

Durante aquellos días vi pasar por mi pantalla videos, fotos y stories de la celebración. Y hubo algo que se me quedó especialmente grabado: una cama colocada ¡en vertical! que utilizaron a modo de photocall.

Y mientras todos ellos se hacían fotos allí y celebraban los quince años de LELO, yo hacía scroll desde mi cama (horizontal) pensando lo mismo una y otra vez:

Qué envidia me dais, cabrones.

Y mientras seguía haciendo scroll, fantaseaba con que algún día sería yo uno de esos invitados.

Junio de 2019. Nace DeltoyaToys

Durante gran parte de aquel año, Ubal me insistía en que debía empezar a escribir un blog y, sinceramente, en mi cabeza aquello no tenía ningún sentido. Entre el síndrome del impostor, la autoexigencia que me marco en todo lo que hago y la vergüenza, la idea no terminaba de arrancar.

Pero la industria me fue conquistando cada vez más. Mi gran amigo empezó a descubrirme cosas que ni siquiera imaginaba que existían: Erofame, el Sex Blogger Metting y todo un mundo que hasta entonces desconocía.

Todo eso, sumado a la insistencia de Ubal, hizo que una noche, bien entrada la madrugada, me plantase delante del ordenador y escribiese lo que acabaría convirtiéndose en la primera entrada de este blog.

Durante aquella semana me dediqué a intentar entender cómo demonios funcionaba WordPress y, finalmente, el 18 de junio de 2019, publiqué mi primera entrada: mi visita al Sex Blogger Meeting 2019, el primero que Ubal organizaba en Madrid.

Y si destaco tanto la fecha es porque, documentándome para escribir esta entrada, he descubierto una coincidencia que desconocía por completo: LELO había lanzado Anniversary Collection el 20 de junio de 2018 y mi primera publicación apareció el 18 de junio de 2019… 363 días después. Apenas dos días antes de que aquel maletín cumpliera su primer año.

Por supuesto, entonces no tenía ni idea de que ambas historias acabarían cruzándose.

Junio de 2026. Esta vez sí estaba invitado

El destino quiso que, una vez más, junio volviese a ser un mes marcado en esta historia.

El 11 de junio LELO presentó en Madrid su primer vibrador impulsor, INA Thrust, y esta vez Deltoya sí estaba entre los invitados.

Y lo más bonito es que no fui solo. Acudí junto al responsable de que estés leyendo esto ahora mismo: mi amigo Ubal.

Ya podéis imaginar mi emoción. Ocho años después de aquel evento que había seguido desde mi cama a través de una pantalla, esta vez estaba allí. Y además acompañado precisamente por la persona que, pocos meses después de aquello, acabaría empujándome a crear Deltoya Toys.

El evento estuvo a la altura de una marca como LELO. Lo pasamos genial y, sobre todo, pudimos comer y beber como si no hubiera un mañana.

Entre la presentación del producto y la música en directo, tuve la oportunidad de sentarme un rato con la marca y charlar sobre Deltoya, sobre productos y sobre algunas otras cosas más cotidianas. Y en algún momento de aquella conversación salió el famoso maletín del 15 aniversario.

Parecía que, ocho años después, el círculo empezaba a cerrarse.

Demasiadas emociones para un solo día.

Una de 200

Y llegó el día.

Después de aquella conversación de junio, sabía que existía la posibilidad de que algo ocurriese, pero una cosa es saberlo y otra muy distinta tenerlo delante.

Ocho años después de su lanzamiento, una de las 200 Anniversary Collection Pink 18K había llegado a mi casa.

Os aseguro que he abierto muchos paquetes durante estos años: muchísimos. Y normalmente el ritual es bastante parecido: abrir, sacar, inspeccionar, fotografiar, probar, volver a probar y empezar a pensar inevitablemente en todo lo que voy a contar sobre el producto.

Pero esta vez es distinto. En esta ocasión decidí simplemente disfrutar el momento, abrir el maletín, encontrar aquellas doce piezas perfectamente colocadas y pensar en todo lo que había ocurrido desde la primera vez que lo vi en 2018. Incluso confieso que, en algún momento, me vino a la cabeza la famosa escena de American Beauty.

Y es que ya no estaba viendo una foto en Instagram. Ahora estaba delante de mí.

Doce piezas. Quince años de historia

Anniversary Collection reune doce piezas que recorren los primeros quince años de LELO. Sus nombres esconden referencias a lugares, personas y momentos importantes de la historia de la marca.

Así que no voy hacer una review de cada producto, sino a descubrir qué contiene el maletín y la historia que se esconde detrás de cada pieza.

CANNES Feather Teaser

La pieza más delicada del maletín. Un plumero de plumas naturales rematado por una empuñadura metálica con detalles algo barrocos, que será uno de los puntos de unión entre todas las piezas de la colección.

Su nombre hace referencia a la ciudad francesa que acoge dos de los grandes eventos internacionales relacionados con la creatividad y el cine. LELO fue premiada en el Festival Internacional de Creatividad Cannes Lions por ORA y, en 2015, decidió dar un paso más financiando un cortometraje que acabaría presentándose durante el Festival de Cannes.

Un pequeño homenaje a una ciudad en la que LELO quiso demostrar que una marca de juguetería erótica también puede ocupar espacios tradicionalmente reservados a marcas de moda, diseño o lujo.

HERTZ Telescopic Crop

Probablemente una de las piezas más curiosas. Una fusta telescópica de apenas 23 cm que, una vez desplegada, alcanza los 70 cm de longitud.

Cuero, fibra de carbono y metal convierten un elemento bastante tradicional dentro del BDSM en una autentica pieza de coleccionista.

Con respecto al nombre, no he encontrado ninguna referencia que explique su origen y me extraña que LELO eligiese HERTZ al azar, así que, después de darle algunas vueltas, tengo mi propia teoría.

Los hercios (hertz en inglés) son la unidad utilizada para medir la frecuencia, un concepto inevitablemente ligado a las vibraciones, los motores y las ondas que han formado parte de la evolución tecnológica de LELO.

Un buen ejemplo es SenSonic™, la tecnología que LELO ya utilizaba en SONA antes del lanzamiento de esta colección. En lugar de recurrir a una vibración mecánica convencional, el sistema genera ondas acústicas cuya frecuencia puede expresarse en hercios, capaces de transmitir la estimulación a través de los tejidos y alcanzar las terminaciones nerviosas sin depender únicamente del contacto superficial.

¿Es este el verdadero origen del nombre HERTZ? No he encontrado ninguna confirmación oficial, así que no puedo asegurarlo. Pero teniendo en cuenta que la tecnología ya formaba parte de la historia de LELO en 2018 y que el resto de nombres de la colección esconden referencias a la marca, a mí la teoría me encaja bastante.

ELENA Shackles

Unas esposas de metal con un diseño muy alejado de las esposas tradicionales, decoradas con los mismos patrones que encontramos en el resto de piezas de la colección.

Pero aquí, una vez más, lo que más curiosidad me produce es el nombre.

La historia de LELO comienza en 2003, cuando unos amigos buscaban un regalo especial para el 40 cumpleaños de una amiga. Después de recorrer varias tiendas eróticas de Estocolmo y encontrarse con una oferta dominada por juguetes de plástico barato y diseños de los que difícilmente sentirse orgulloso, decidieron que podían hacerlo de otra manera.

Aquella búsqueda acabaría siendo la semilla de LELO.

¿Se llamaba aquella amiga Elena?

He encontrado alguna otra teoría que asegura que Elena era una clienta fiel que presumía de poseer todo el catálogo de la marca. Pero teniendo en cuenta que estamos ante una colección creada para recordar sus primeros quince años y que muchos de sus nombres esconden referencias a su historia, a mí me gusta pensar que Elena era aquella amiga que, sin pretenderlo, acabó inspirando el nacimiento del que sería el primer vibrador de LELO: el pequeño LILY.

KIE Eye Mask

Un antifaz de cuero con grandes detalles metálicos que imitan las formas de las esposas anteriores.

Si hay un producto con un nombre bastante peculiar, es este. Cuenta la leyenda que KIE es el nombre del café que se consumía en las oficinas de la marca.

Es curioso que, entre nombres de ciudades elegantes, historias profundas y homenajes realmente sentimentales, alguien decidiese homenajear también al combustible que seguramente alimentó muchas largas jornadas de trabajo, reuniones y noches de decisiones.

BRAVO, LELO.

VOLONTÉ Massager

Un vibrador de diseño voluminoso perfecto para “acariciar» tanto por fuera como por dentro. Un vibrador que esconde uno de los nombres con más historia de toda la colección.

Cuando los tres fundadores decidieron abandonar sus trabajos y comenzar a crear sus primeros juguetes, los prototipos se ensamblaban directamente en la sala de estar de Filip Sedic (uno de los tres fundadores).

Aquel proyecto todavía no se llamaba LELO. Su nombre en clave era Volonté.

El nombre no cayó en el olvido. Años después LELO lo recuperaría para bautizar su espacio editorial, Volonté, que todavía hoy sigue siendo el blog de la marca dedicado a sexo, placer, relaciones y bienestar.

JARLSGATAN Flogger

Un flogger de cuero con una empuñadura de fibra de carbono y los característicos detalles metálicos de la colección.

El nombre de esta pieza de impacto quizás sea otro de los que más representan el pasado de la marca.

Birger Jarlsgatan es una de las calles más largas de Estocolmo, y también el lugar donde nació LELO. Allí comenzaron los primeros pasos de una marca que siempre ha llevado parte de esa sensibilidad por el diseño sueco a sus productos.

Y es que no hay nada más importante que saber de dónde vienes, para saber a dónde vas.

SENSE Dual Massager

Se trata de un vibrador de doble estimulación y con toda seguridad de ahí su nombre.

Si venia de hablar del pasado más lejano de la marca este producto seguro que os recordará mucho al presente más actual: Sense acabaría transformándose en uno de los vibradores más vendidos y reconocibles de la marca bajo el nombre de INA.

Pero, de nuevo su nombre, puede esconder algo más (y esta teoría vuelvo a sacármela de la manga).

En 2011, LELO presentó SenseMotion™, una tecnología que permitía controlar sus juguetes mediante un mando inalámbrico equipado con sensores de movimiento. En lugar de limitarse a pulsar botones, se podía modificar la intensidad de la vibración simplemente inclinando, agitando o moviendo el propio mando.

Una tecnología bastante revolucionaria para aquel momento y uno de los muchos experimentos de LELO por encontrar nuevas formas de controlar la vibración.

No he encontrado confirmación de que SENSE recibiese su nombre como homenaje directo a SenseMotion™, pero la coincidencia es difícil de ignorar.

RIO Spanker

Una pala de impacto fabricada en cuero con empuñadura de fibra de carbono y metal, con un diseño bastante elegante… Pero que su dulce apariencia no te lleve a engaños.

Aunque seguramente estés pensando que su nombre hace referencia a Río de Janeiro, nada que ver. Rio nos lleva al 2004, apenas unos meses después de la fundación de LELO, y nos teletransporta directamente a la ciudad del pecado: Las Vegas.

Filip Sedic y sus socios necesitaban enseñar al mundo aquellos primeros diseños creados en Estocolmo y decidieron presentarlos en una de las ferias más grandes de la industria para adultos estadounidense, celebrada entonces en el Rio Hotel & Casino en Las Vegas.

Fue allí donde distribuidores estadounidenses pudieron descubrir algunos de los primeros productos de LELO, entre ellos LILY y NEA, dando uno de los primeros pasos hacia la expansión internacional de la marca.

En apenas unos meses, pasaron de una sala de estar en Estocolmo a una feria en Las Vegas. LELO empezaba a conquistar el mundo.

FONTANOSO Graduating Beads

Una tira de bolas anales progresivas y fabricadas en silicona que esconden otra dirección en la historia de LELO.

Tras comenzar su expansión por Estados Unidos, la marca acabaría instalando su sede estadounidense en el 5799 de Fontanoso Way, en San José, California. Una dirección suficientemente importante como para terminar dando nombre a una de las piezas de Anniversary Collection. Pero lo que no sabían entonces es que este diseño tendría un gran futuro.

En 2023 LELO presentó SORAYA Beads, un juguete anal con tecnología Bow-Motion™. LELO aprovechó el molde de las bolas Fontanoso para años después lanzar sus primeras bolas anales con un nombre más comercial y nueva tecnología.

SORAYA Beads añadió motor, tecnología y una nueva base, pero recuperó claramente el concepto que ya habíamos visto en FONTANOSO en 2018.

Así que aquel diseño exclusivo del maletín terminó teniendo una segunda vida cinco años después.

Parece que Anniversary Collection no solo guardaba parte del pasado de LELO. También escondía algo de su futuro.

STUREPLAN Plug

Un plug anal de líneas sencillas y elegantes, rematado con una base metálica que mantiene la estética del resto de la colección.

Y su nombre nos devuelve a las calles de Estocolmo: Stureplan es una de las zonas más conocidas de la ciudad y el lugar donde, según la historia de la marca, se crearon algunos de los primeros diseños de LELO.

Diseños que ya buscaban alejarse de la estética habitual de la juguetería erótica apostando por formas simples, elegantes y funcionales.

Por eso el nombre parece especialmente apropiado para esta pieza: STUREPLAN Plug recupera precisamente esa sencillez de los primeros diseños de LELO y la convierte en un pequeño homenaje al lugar donde fueron concebidos.

DOT Ben Wa Balls

Unas bolas Ben Wa que, si conoces la historia de LELO, resultan bastante familiares. Su diseño recupera claramente el concepto de las clásicas LUNA Beads, uno de los productos más reconocibles de los primeros años de la marca, pero reinterpretado con los acabados metálicos y ornamentales de Anniversary Collection.

Y su nombre parece esconder otro pequeño homenaje.

En 2013, LELO fue reconocida en los prestigiosos Red Dot Design Awards, un premio especialmente significativo para una marca que llevaba años intentando elevar la juguetería erótica al terreno del diseño industrial.

Así que DOT parece reunir dos pedazos de la historia de LELO: un diseño inspirado en uno de sus clásicos y un nombre que recuerda uno de sus grandes reconocimientos en el mundo del diseño. Pero esto no queda aquí.

En 2022, LELO recuperó DOT para bautizar su estimulador clitoriano de punta ultraprecisa, un diseño completamente diferente basado en un movimiento elíptico y que actualmente sigue formando parte del catálogo de la marca.

¿Casualidad? Puede ser. Pero resulta curioso que DOT, un nombre aparentemente tan sencillo, consiga conectar un premio de 2013, esta pieza de 2018 y un producto que LELO lanzaría nueve años después de aquel reconocimiento.

AX Multi-Massager

Y por último, la pieza más icónica de todo el maletín. Su nombre es un juego de palabras que viene de la peculiar forma de hacha que hace que, a primera vista, resulte bastante complicado imaginar cómo demonios se utiliza.

Pero tiene más sentido de lo que parece.

Solo se inserta la parte más corta hasta llegar a la esfera central, que queda situada en el exterior, mientras que el enorme mango permite controlar el juguete con bastante más facilidad de lo que su complejo diseño hace pensar.

Cuenta con ocho modos de vibración y hasta 90 minutos de autonomía, pero lo verdaderamente interesante de AX es que representa probablemente el lado más experimental de Anniversary Collection.

Un diseño creado exclusivamente para este maletín y que, desde luego, no se parece a prácticamente nada que LELO haya vuelto a fabricar, por ahora.

Círculo cerrado

Y después de todo esto supongo que entenderéis un poco mejor por qué este maletín significa tanto para mí.

No porque tenga detalles en oro rosa de 18 quilates, porque solamente existan 200 unidades o porque en su precio sea una auténtica barbaridad. Todo eso ayuda, evidentemente, pero no es lo importante.

Lo realmente especial es pensar que en 2018 vi este mismo maletín a través de una pantalla mientras observaba desde fuera una industria que apenas empezaba a conocer.

Y durante los siguientes siete años llegaron cientos de juguetes, reseñas, marcas, eventos, personas, amigos y experiencias que jamás habría imaginado aquella noche haciendo scroll desde mi cama… Hasta que, ocho años después, una de aquellas 200 unidades terminó llegando a mi casa.

No sé dónde estaré dentro de otros ocho años. Ni siquiera sé si Deltoya seguirá existiendo. Pero sí sé dónde estará este maletín y en mi habitación de los trastos probablemente no, porque Diógenes tiene un límite. ¡Este se queda conmigo!

Y cada vez que lo abra podré recordar de dónde venía LELO cuando lo creó… Y también de dónde venía yo cuando lo vi por primera vez.


*Nota: Quiero agradecer a LELO la confianza puesta en mí y enviarme este producto a cambio de una revisión honesta y sincera.


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