Review LAYA III – FUN FACTORY

Si hay una marca que haya estado más presente en mi vida, durante este año, que cualquier otra e incluso más allá de lo profesional, es sin duda Fun Factory.

En 2023 lanzaron Vim, su primer masajeador, que desde mi punto de vista será muy complicado de superar, y que claramente se ha convertido en uno de mis productos preferidos de los últimos años. Pero lo que realmente no podré olvidar es que, por fin, tras años de intentos fallidos por agenda o COVID, he podido visitar la fábrica de la marca alemana situada en Bremen y ver en persona todos esos procesos de fabricación que durante años Fun Factory iba publicando en sus redes sociales. Quizás para muchos suene exagerado, pero os aseguro que me sentí como un niño visitando la casa de papá Noel. ✅ Sueño cumplido.

Casi coincidiendo en el tiempo con mi visita (ya sé que llego tarde), lanzaron su último producto del año, que no es otro que el Laya III, una nueva versión mejorada y más actual de su clásico vibrador Lay-on (que se traduciría como vibrador de apoyo) diseñado para la estimulación de la vulva (y el clítoris, sobre todo).

Evolución del Laya III

Aunque no he tenido la suerte de probarlos dos modelos anteriores, sí los he tenido en mis manos y he visto cómo funcionaban. El primer modelo se llamaba Layaspot y ya su forma curvada fue toda una revolución ya que no existía nada igual en el mercado en ese momento (no tengo claro en que año exacto salió a la venta pero he encontrado archivos de 2009, por lo tanto es anterior a esa fecha). Funcionaba con pilas y una de las características por las que siempre ha destacado Fun Factory, la utilización de colores atrevidos y diferentes, fue en este caso su peor enemigo: algunas combinaciones de colores eran realmente imposibles.

Con los años llegó Laya II, manteniendo prácticamente la misma forma pero mucho más actual, ya fabricado con silicona de mayor calidad y con colores mucho más apetecibles (incluso lo lanzaron en color negro para formar parte de la colección Black Line que tanto me gusta). Pero la mayor diferencia en cuanto a características técnicas era la mejora del sistema de batería, que pasaba a recargable, y el tipo de motor (aunque no terminaba de ser la calidad de las vibraciones a las que Fun ya nos tenía acostumbrados).

Y finalmente la marca anuncia en 2023 el lanzamiento de Laya III y este sí he tenido la suerte de probarlo, por lo que veamos si realmente merece la pena el cambio.

Embalaje

Mismo formato de caja, pero con los cambios gráficos que ya incluyeron en los últimos lanzamientos como Vim, que básicamente consisten en fajas más limpias y luminosas, y la caja interna en color gris oscuro sustituyendo al ya un poco anticuado dorado que siempre ha identificado a la marca.

Contenido

  • Laya III, en el color elegido.
  • Cable de carga.
  • Manual de uso y sugerencias de utilización.
  • Juego para parejas en el interior de la faja.

Descripción

Laya III mantiene la misma forma curva que sus dos antecesores, y es que cuando algo funciona y está bien hecho, para qué cambiarlo. Una de las grandes diferencias visuales con respecto al modelo anterior es que en la nueva versión han incorporado textura a lo largo de todo el cuerpo del vibrador, excepto en el extremo destinado a estimular el clítoris. Laya III está fabricado en silicona de gran calidad (como todos los productos Fun Factory), pero me ha llamado la atención que en esta ocasión han sustituido su famosa silicona «atrapapolvo» por esta mucho más suave (y ahora que lo pienso, igual también pasó con Vim): quizás por eso están añadiendo texturas a sus últimos lanzamientos. Esta textura ayuda a que haya mejor agarre incluso aunque tengas las manos llenas de lubricante.

Las medidas son de 10.8 cm de largo y el diámetro es de 4.1 cm en la parte más ancha. El peso es de tan solo 98 gramos, y se adaptará tan bien a tu cuerpo que apenas lo notarás. Con esta nueva versión, la marca también estrena nuevos colores: verde salvia y lila claro, dos tonos muy luminosos y sobre todo más dulces.

En la parte superior se encuentra una placa de ABS metalizada a juego con el color de la silicona que, además de aportarle un toque mucho más atractivo visualmente, contiene los botones y los pin de carga magnéticos.

Siempre os hablo de la buenísima calidad de los productos Fun Factory y de todo su proceso de fabricación minucioso y manual, y en el Laya III se puede apreciar perfectamente todo esto. En muchas otras marcas de menor calidad y también más baratas, si separas estas uniones entre la silicona y otras piezas de otros materiales como botones o empuñaduras verás con total seguridad como la silicona se separa; pues bien, en un Fun Factory jamás te sucederá esto, ya que todos los productos son realmente estancos y cada unión se revisa una a una antes de empaquetarse.

Características técnicas

Laya III cuenta con siete intensidades de vibración y tres patrones, pero la mayor novedad a nivel motor de esta última versión es que, durante la vibración, el mismo motor produce un efecto de pulsación. La vibración de este pequeño vibrador es completamente profunda (rumble), de esas que penetran mucho más y no adormecen jamás la zona estimulada por mucho tiempo continuado que lo uses- Además el efecto de pulsación incrementa aún más esta sensación de vibración profunda por capas.

Algo que ya incluyeron en el masajeador Vim y que me fascinó es eso de poder regular la intensidad de la vibración completamente a tu gusto usando de base alguna de las preestablecidas. Esta función ofrece un gran abanico de posibilidades y por tanto será mucho más fácil gustar a todo el mundo. En la intensidad más suave parece que la vibración desaparezca y tan solo se sienten unos leves golpeteos, pero según vayas aumentando la intensidad notarás como Laya se va transformando en un potente vibrador.

A pesar de esta potencia, los únicos ruidos que se podrán escuchar al otro lado de las paredes serán los de tus gemidos, porque Laya III es bastante silencioso. Incluso me atrevería a decir que se podría usar en público y que nadie se enteraría de lo que está sucediendo entre tus piernas (si en alguna ocasión te animas a probarlo, por favor espero me cuentes si realmente tengo razón o si me he dejado llevar por la buena energía que me transmite este vibrador).

Una de las cosas que menos me gusta de Fun Factory, y más concretamente de Laya III, son los tiempos de carga de la batería. El tiempo de uso variará según con la intensidad de vibración que lo uses. El rango de tiempo según la marca va desde 40 min a 120 min y el tiempo de carga completa puede durar hasta las 6 horas, una verdadera pesadilla, la verdad. Para que no te quedes a medias, Laya III cuenta con un indicador de batería baja: si ves que las lucen parpadean una vez encendido es que la batería está por debajo del 30% de carga, y una vez esté completa las tres luces se apagarán.

Como os decía antes, todos los productos de Fun Factory son minuciosamente revisados antes de empaquetarse y salir del almacén, por lo que si la ficha técnica del juguete indica que es sumergible, no vas a tener jamás un problema de este tipo. En el caso de Laya III, está catalogado como IPX7, por lo que puedes disfrutarlo durante el baño o la ducha sin miedo a que se estropee.

Otra de las características comunes en toda la gama con motor de la marca es la función de bloqueo para viaje, muy útil para cuando quieras que tu Laya III vaya siempre contigo.

Cómo se usa

Laya III cuenta con los tres clásicos botones de Fun Factory, con los que podrás hacer muchas cosas de forma bastante sencilla. Lo primero será desbloquear la función viaje una vez lo saques de su caja, y para ello tan solo tendrás que mantener pulsado el botón + seguido del botón Fun. Para volver a bloquearlo repite el mismo paso, pero esta vez pulsando el botón -.

Una vez desbloqueado, pulsa el botón Fun y Laya III comenzará a vibrar en la intensidad tres. Para subir o bajar pulsa los botones + ó -, y recuerda que una vez alcances la intensidad siete, si continúas pulsando + pasarás a los tres patrones predeterminados.

Si el paso entre las diferentes intensidades preestablecidas te resulta demasiado amplio, puedes personalizar cada una de ellas; esto también es válido para los patrones, y tan solo tendrás que mantener pulsado el botón + ó – según lo que estés buscando y la intensidad subirá o bajará gradualmente hasta la siguiente intensidad. De este modo es más fácil adaptarlo al gusto de cada persona, ya que no todos los cuerpos tienen la misma sensibilidad. Además de todo esto, también puedes configurarlo para que nada más encenderlo comience en la intensidad o patrón que tú prefieras, y es tan sencillo como encenderlo, buscar el patrón/intensidad que más te guste para comenzar y mantener pulsado el botón Fun hasta que parpadee dos veces. Para volver a los ajustes de fábrica, mantén pulsado el mismo botón hasta que parpadee cinco veces y listo.

Una vez tengas todo esto claro (parece mucho, pero una vez lo tengas entre las manos, verás que no), ya solo tienes que colocarlo en su sitio y dejar que Laya III haga su magia. En cuanto a la forma de colocarlo, pues te diría que como más cómodo y práctico te resulte, pero la marca recomienda que coloques la superficie inferior lisa (sin textura) sobre el clítoris dejando la parte de los botones en dirección al ombligo y que el resto del vibrador apoye (de ahí su nombre) sobre el resto de tu vulva. Dependiendo de la forma y tamaño de la tuya, penetrará más o menos entre los labios.

Recomendaciones

Teniendo en cuenta todas las características de este pequeño vibrador, lo primero que me sale decirte es que lo disfrutes y sobre todo que experimentes todo lo que tu imaginación y la de tu pareja os permita. La marca recomienda algunos otros usos como estimular los testículos y/o perineo de tu pareja mientras le realizas una felación, por ejemplo, o también lo recomienda, aunque aquí poco os puedo ayudar, para activar y aliviar los problemas de las mamas en mujeres que se encuentren en proceso de lactancia.

Por lo demás, utilízalo únicamente con lubricante base de agua y lávalo con agua y jabón lo más neutro que encuentres y, una vez seco, ya puedes guardarlo hasta el próximo uso.

Pros

  • Completamente ergonómico y fácil de usar.
  • Fabricado con materiales de gran calidad y acabados perfectos.
  • Ajustes personalizables.
  • Vibración profunda que no adormece.

Contras

  • No incluye bolsa de almacenaje.
  • El tiempo de uso vs el tiempo de carga.

Conclusión

Hay pocos vibradores “de apoyo” realmente buenos en el mercado. El modelo anterior ya era bueno, pero con las mejoras de motor y alguna otra, han conseguido convertir el Laya III en quizás uno de los mejores que existan actualmente.

El hecho de que sea pequeño, fácil de usar y no penetrativo, hace que sea perfecto para las personas que quieran iniciarse por primera vez en la juguetería erótica, y a su vez al tener un rango de potencia amplio también lo hace ideal para aquellas personas que estén más acostumbradas a usar vibradores y les guste algo más intenso. Puedes usarlo en solitario pero también incluirlo en encuentros en pareja, estimular pequeñas zonas concretas o zonas más amplias. No creo que se le pueda pedir más a un pequeño vibrador.

Lo podéis encontrar en la web oficial de la marca y en todas las tiendas belover, al mismo precio.


*Nota: Quiero agradecer a Fun Factory la confianza depositada, enviándome este producto para que realizara una revisión honesta y sincera.


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