Conozco la marca Je Joue desde hace unos 9 ó 10 años aproximadamente y ya en ese momento, que no había ni un cuarto de las marcas que hay ahora, me parecía la compañía más elegante del mercado. Recuerdo que tenía unos prostáticos completamente diferentes a todo lo que había en ese momento, con un mando remoto en forma de bolígrafo de diseño (siempre me imaginaba a un alto directivo en plena reunión con la junta directiva en una sala rancia con el juguete metido en el culo y con el mando-boli sobre la mesa mientras jugueteaba con él). Ahora ya todos esos modelos están descatalogados.
Je Joue
La marca británica (porque sí, Je Joue es una marca británica y sí, yo también he vivido engañado todo este tiempo), parece que desapareció hace años, pero fue hace casi unos dos que Je Joue volvió con nuevos diseños, nuevos colores (de los que os hablaré otro día) y con la misma calidad y elegancia que yo recordaba.
Como decía antes, diez años atrás había muy pocas marcas, pero las que había eran las marcas que a día de hoy denominamos marcas premium. Todas eran distintas y ofrecían productos completamente diferentes y cada una destacaba por unas características propias.
En el caso de Je Joue, además de por los diseños elegantes y discretos, destacaba por el tipo de motor que llevaban todos sus productos. Posiblemente fuese de las primeras marcas en incorporar motores rumble, de vibración profunda, esos de los que tanto vengo hablando últimamente y que tanto me gustan.
En esta ocasión os traigo los tres últimos productos que la marca lanzó en el mes de agosto: Onyx, Vesta y Egon.
Embalaje
Je Joue ha renovado el diseño de las cajas de los productos: ahora incluyen una ventana frontal que deja ver el juguete por completo, aunque todavía conservando la misma imagen de hace años, con las plumas que tanto caracterizaban a la marca. En el caso de estos tres tapones anales las cajas son en tonos grises y han reservado toda la cara trasera para la foto del producto junto a todas las características físicas y técnicas.



La caja se abre deslizando hacía arriba usando el lazo que hace la función de colgador, algo muy útil para las tiendas, aunque una vez abierta tengo que poner el primer punto negativo, ya que el tapón anal descansa sobre un precioso molde de plástico. Al menos es bonito y bastante original, pero teniendo en cuenta el pastizal que se deja la marca solamente en las cajas ya podían haber prescindido del plástico y haber usado algún otro material más eco… Pero seguro que esto lo solucionan pronto.
Contenido
- Tapón anal elegido.
- Cable de carga magnético.
- Mando remoto.
- Manual de uso.
- Catálogo de productos.

Descripción
Los tres tapones están fabricados en silicona en color negro y se diferencian únicamente en la forma de la zona insertable, aunque todos son perfectos tanto para principiantes como para personas con experiencia. En la base encontrarás una pequeña pieza metalizada que incluye el panel de mando y que al mismo tiempo sirve como zona de carga con conexión magnética.
Vesta, que significa “puro”, es el que tiene la forma más “suave”, ya que es completamente circular. Este modelo tiene unas dimensiones de 117mm de alto de los cuales 105mm son insertables. La base tiene un ancho de 62mm para evitar colarse y en ancho insertable es de 29,6mm. Y por último el peso es de algo más de 75,6g.
Onyx es una clara referencia a la piedra preciosa negra debido a su forma hexagonal. La fina punta cónica ayuda a la inserción y las seis aristas laterales te harán sentir completamente lleno. Si tienes ya experiencia, Onyx es perfecto para continuar con el juego. La longitud total y la insertable son las mismas del anterior modelo, 117mm y 105mm respectivamente. El ancho, incluido la base, es de 62,5mm y la parte insertable aumenta hasta los 30,5mm. El peso también es algo mayor, 84g.
Y por último Egon, cuyo nombre significa “filo de espada”. Su forma es triangular, y los perfiles de los cantos aportan más sensación a la hora de la inserción. Es el mayor de los tres modelos con unas medidas de 135mm longitud total, 123mm largo insertable, 62,5 para el ancho de la base y 33,7mm insertables. El peso aumenta hasta los 90,6g. Egon está pensado para aquellos que ya han experimentado anteriormente la estimulación anal.

Los tres modelos se pueden controlar desde los botones del propio juguete o también usando el elegante y discreto control remoto.
Características técnicas
Últimamente se habla y os hablo mucho de los diferentes tipos de vibración según los motores que lleven los productos. Je Joue siempre ha destacado por fabricar vibradores con motores que producen vibraciones profundas, y este es uno de los encantos de estos tres tapones anales.
Vesta, Onyx y Egon cuentan con un motor que proporciona una potente vibración profunda de baja frecuencia. Eso significa que la estimulación no se queda en la primera capa superficial, sino que penetra más allá alcanzando más terminaciones nerviosas que productos con una vibración tipo “zumbido”. Además, podrás disfrutar de cinco intensidades y siete patrones distintos, un buen abanico de opciones de juego.
A diferencia de otros muchos tapones que hay en el mercado, estos tres tienen un cuerpo algo blandito, sobre todo en la zona de la punta y aristas del cuerpo. A la vez, el cuello que une la base al resto del tapón es fino y muy flexible, por lo que una vez dentro hace que se sienta mucho más cómodo.
Otra de las cosas buenas que tienen este tipo de motores es lo silenciosos que son, incluso estando el juguete fuera del cuerpo, por lo que una vez esté dentro se vuelven casi inaudibles. Al contar con cargador magnético y estar perfectamente sellados, podrás usarlos durante el baño o ducha sin miedo a que sufran deterioro (eso sí, únicamente el juguete, ya que el mando no puede mojarse nada).
Cómo funcionan
Por suerte, salvo raras excepciones, las marcas están simplificando mucho el uso de los productos eróticos. Y es algo a agradecer, porque lo que menos apetece cuando decides darte un gusto es volverte loco con el funcionamiento de los botones.
Estos tres nuevos modelos de tapones anales cuentan con tres pequeños botones en relieve en la base, rodeados de la placa de ABS metalizada, por lo que es fácil encontrarlos.

Los vibradores llegan de fábrica con la función bloqueo activada: tanto para desbloquearla como para volver a activarla pulsa durante unos segundos los botones + y – hasta que la pequeña luz roja junto a los botones se encienda (en esta ocasión, como pasa con productos de otras marcas, no hará ninguna señal con vibración, tan solo la luz). Una vez desbloqueado, mantén pulsado el botón + hasta que comience a vibrar.
La vibración siempre comenzará en la intensidad mínima. Para ir aumentándola haz una pulsación corta en el +, reduce la intensidad con el botón – y para cambiar de patrón utiliza el botón central con el símbolo ~.
Los tres modelos vienen con un control remoto, con un diseño bastante discreto y elegante, con un rango de unos diez metros sin interferencias que puedan interrumpir la conectividad. El mando tiene los tres mismos botones que el vibrador y se utiliza del mismo modo. La única diferencia es que no tiene función bloqueo y que la luz es de color azul y no roja. Una vez el vibrador y el mando se sincronicen la luz del vibrador cambiará a color azul, de este modo sabrás cuándo está conectado y cuándo no. El mando incluye la pila, tan solo recuerda quitar el protector plástico antes de usarlo.

Recomendaciones
Si anteriormente has leído alguna de mis reseñas puedes saltarte este párrafo, puesto que estos tres tapones anales no requieren de cuidados especiales aparte de los básicos.
Una vez recibas el vibrador, completa la batería. Los productos suelen venir con algo de carga, pero para alargar su vida útil es mejor completar la batería y listo. Durante el proceso de carga la luz roja parpadeará y una vez esté completa se mantendrá fija.
Siempre, antes de usarlo, pásalo por debajo del grifo aunque lo hayas guardado limpio, esto es recomendable para eliminar restos de fibras que puedan pegarse de la bolsa de almacenaje o simplemente el polvo del ambiente. Utiliza únicamente lubricante base de agua (yo en esta ocasión usé el lubricante anal con efecto relax de Body Ars: tiene un punto de frescor que me gusta bastante y es lo suficientemente denso como para que al colocarlo no se desperdicie ni una gota).
Una vez termines, aunque te dé mucha pereza, lo mejor será lavar cuanto antes el vibrador con agua y el jabón más neutro que tengas. Yo lo dejo secar al aire, pero también puedes hacerlo con alguna toalla que no deje residuos.
Una vez esté completamente seco guárdalo en su caja o en alguna bolsa que tengas por casa. Esto te ayudará a mantener cargador, mando y vibrador siempre juntos y no se te acabará perdiendo ni una pieza.
Pros
- Silicona de calidad.
- Motores con vibración “rumble”.
- Silenciosos.
- Diseños diferentes y originales.
Contras
- La calidad de los mandos no está al nivel ni de la marca ni del producto.
- No incluyen bolsa de almacenamiento.
- Echo en falta que no se puedan controlar mediante la app propia de la marca.
Conclusión
Estoy bastante contento de haberme reencontrado con la marca después de tantos años. Han vuelto con muchos juguetes básicos, como las balas Amour y Vita, y ahora con estos tres tapones anales, pero con unos diseños originales, la misma calidad de antes y los mejores motores del mercado.
Egon, Vesta y Onyx son perfectos para personas que busquen un vibrador anal de calidad, con vibraciones de lujo y que les vaya a durar muchos años.
*Nota: Quiero agradecer a Je Joue la confianza puesta en mí y enviarme este producto a cambio de una revisión honesta y sincera.
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Me ha encantado
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muchísimas gracias.
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