¡Gvibe ha vuelto! Este podría ser el titular de cualquier revista especializada del sector: no hay persona que se dedique a este mundo que no conozca la marca y es que, a pesar de no haber llegado a conquistar nunca el territorio nacional, siempre ha formado parte del top ten de marcas Premium a nivel global.
La marca desapareció (o esa sensación tuve yo) hace unos años, pero parece que todo este tiempo lo haya aprovechado para diseñar varios productos que acaba de lanzar al mercado en un pequeño periodo de tiempo y con alguno de ellos ya está dando mucho de que hablar.
En 2019, con el blog recién estrenado y con tan solo dos o tres escuetos textos escritos, me atreví a escribir a la marca preguntando por un producto que se lanzó el año anterior y su respuesta, para mi asombro, fue «mejor te lo enviamos, lo pruebas y nos cuentas». Evidentemente, estas cosas no se olvidan. Ahora, cuatro años después, es la marca quien me ha escrito para preguntarme si quería probar alguno de sus nuevos lanzamientos, y la respuesta es obvia.
Y aquí estoy hoy para enseñaros a Gcat, el que posiblemente sea el producto sexual con el diseño más loco a la par que elegante que se haya fabricado en muchísimos años.
GCAT
Gvibe nunca ha destacado por la sencillez, por lo que para celebrar su reaparición a la industria lo hace lanzando su primer succionador de clítoris, pero no uno cualquiera, sino uno cuyo diseño consiste en la cara de un gato medio amoroso medio creepy. Y esto es precisamente lo que nos enamoró a muchos nada más verlo.

Embalaje
Otra de las novedades de la marca es el embalaje de todos sus productos, que ha pasado de cajas blancas en forma de tubo a cajas cuadradas o rectangulares, según el producto, en color negro con ligeros detalles en dorado. Claramente la marca quiere volver a posicionarse como la marca Premium que es, y estos nuevos embalajes son toda una declaración de intenciones.



Contenido
- Gcat.
- Cable de carga.
- Papel con el nuevo compromiso eco de la marca.
Descripción
Pues Gcat es un gato, para ser más exacto un gato negro (pero no te preocupes, que este no dará mala suerte), con la punta de la nariz en color dorado. Cada vez más las marcas se animan a diseñar juguetes con formas de animales (algunos demasiados realistas para mi gusto) y por lo general suelen resultarme demasiados ñoños, pero no recuerdo ningún otro estimulador de clítoris con forma animal con un resultado tan elegante como el Gcat.

Está fabricado en silicona de un tacto super suave y sinceramente no esperaba menos, ya que fue Gvibe la marca que inventó y patentó Bioskin™️, uno de los materiales más agradables y apetecibles que haya tocado jamás. La parte inferior está fabricada en plástico ABS (algo que fue una sorpresa, ya que en las fotos que había visto antes de recibirlo no se apreciaba). Si me hubiesen preguntado antes de verlo qué material preferiría, seguramente hubiese dicho que sin duda que fuese totalmente de silicona, pero una vez en la mano reconozco que ese contraste del negro mate de la silicona con el brillo del ABS le da un toque totalmente distintivo.

La forma es completamente redondeada, salvo por una pequeña base plana, y es grande, por lo que al principio pensé que sería incómodo de sostener en la mano… ¡pero nada de eso! También es cierto que mi mano es más bien tirando a grande, aunque hice la prueba con diferentes personas y a todas les resultó muy fácil de manejar. Los botones se sitúan en la parte trasera, lo que facilita que lo puedas controlar con la misma mano con la que lo sujetas (lo que hagas con la otra ya es cosa tuya). Las medidas son 7,5 de alto por 8,2 de ancho y contra todo pronóstico es exageradamente ligero: da la sensación de que estuviese completamente vacío por dentro.

Otra de las novedades, comparándolo con productos de otras marcas premium del mercado, es la forma de la boquilla. Normalmente suelen sobresalir del cuerpo del juguete, pero nunca de esta forma: es como si el gatito estuviese poniendo morritos. La boca sobresale hasta medio centímetro, pero lo más destacable es que al tener forma de embudo ayuda a que se pueda adaptar prácticamente a cualquier clítoris y además favorece que el sellado sea realmente efectivo consiguiendo así que el efecto succión sea más facíl de conseguir.
Características técnicas
Ya os he contado otras veces que la guerra entre las marcas por las patentes lleva años sin terminar de resolverse, de ahí que cada vez que una marca lanza su succionador al mercado, estemos todos atentos a ver qué pasa con él. No sería la primera vez que uno de estos productos no logre llegar al mercado internacional limitándose la venta a tan solo unos pocos países. Pero parece que Gcat cumple, al menos por ahora, con todos lo requisitos para que esto no sea así.
En esta ocasión Gvibe ha llamado a su tecnología Smooth Landing, que supongo que tendrá que ver con una función que consiste en reducir al mínimo la intensidad con tan solo pulsar el botón (entiendo que una vez has alcanzado el clímax y aún continúas con los espasmos que produce un buen orgasmo).
Gcat cuenta con seis intensidades con un escalado bastante progresivo, incluso a veces cuesta identificar el cambio cuando lo pruebas sobre alguna parte que no sea el clítoris. Algo que me ha gustado y que me resultó bastante útil, es que el interior de la boquilla se ilumina completamente, por lo que usarlo a oscuras o con una luz muy tenue ayuda tanto a encontrarlo como a saber por donde tienes que cogerlo sin necesidad de estar palpando.

Me encantaría decir que Gcat es tan sigiloso como corresponde a un félido, pero me temo que no es así. Lo curioso es que le pasa justo lo contrario que a otros succionadores en los que una vez taponas la boquilla, el ruido se enmudece un poco. Pues bien, Gcat es bastante discreto según lo enciendes, pero una vez tapas la boquilla el ligero ruido se convierte en un ronroneo algo más sonoro. Y no utilizo la palabra ronroneo por hacer otro símil, es que realmente parece que Gcat ronronea sobre tu clítoris.
La batería se recarga mediante cargador magnético. Conozco gente que no tiene buena opinión de este tipo de carga, pero para mí es el mejor además del más higiénico. El tiempo de carga, según la marca, es de unas dos horas con una autonomía de cuatro horas de uso. Al ser un producto totalmente estanco puedes llevártelo a la bañera y sumergirlo hasta que el agua empiece a estar helada y ya no apetezca seguir con el baño.
Cómo se usa
Gcat solo tiene un botón, por lo que el uso no puede ser más sencillo. Para encenderlo, mantén pulsado el botón durante unos tres segundos (está pensado para que no se pueda activar con cualquier roce si va en la maleta). Para aumentar la intensidad, tan solo tienes que hacer una pulsación corta en el mismo botón y una vez llegues a la más alta volverá a comenzar por la primera.

Si lo que quieres es apagarlo, te costará un poco más. Primero, deberás mantenerlo pulsado otros tres segundos, momento en el que la intensidad se reducirá automáticamente (supongo que es a esto a lo que se referirá la marca con Smooth Landing). Una vez en este punto vuelve a mantener pulsado el botón y ahora ya sí se apagará por completo.
Mi experiencia
Cuando recibí Gcat lo primero que hice fue mandarle un mensajito a mi recién nombrado testador oficial de succionadores de clítoris, del que ya os he hablado en algunas reseñas anteriores, y ver cuando podíamos vernos y de paso presentarle al gatito.
Hay que decir que a mi colega le gusta demasiado el picante, es decir que las cosas “dulcecitas” le pueden hacer gracia pero que necesita antes de levantarse de la mesa un buen plato principal con mucho sabor. ¿Se está entendiendo perfectamente, no?
Tras unos cuantos usos en diferentes intensidades y situaciones, ambos llegamos a la misma conclusión: ¡Gcat mola! Es cierto que no destaca por la fuerza de la intensidad, pero tiene una parte muy buena y es que la boquilla se adapta perfectamente a cualquier tamaño de clítoris, incluso a los que son mucho más grandes que la media (cosa que otros no). Y no solo se adapta, sino que el poder de acople de Gcat es tan grande que hace que rápidamente cree vacío y el efecto de succión se sienta desde el principio sin mucho esfuerzo. Tanto es así que, una vez la lubricación natural junto con la extra estaban en pleno apogeo, al retirar la boquilla del clítoris sonó como si hubiese descorchado una botella de cava.
Pros
- Diseño elegante y único.
- Muy ligero y fácil de manejar.
- Materiales de calidad.
- Un acierto la luz de la membrana interna.
- Quedará genial en el mueble del salón y nadie sabrá de qué se trata.
Contras
- No es muy práctico si quieres llevarlo de viaje.
- No incluye bolsa de almacenaje.
- Algo ruidoso una vez entra en contacto con el clítoris.
Conclusión
Gcat es un estimulador de clítoris, pero si eres tan tarado como yo puede ser una escultura que adorne cualquier espacio de tu hogar. Si tan solo te interesa lo primero, teniendo en cuenta el tipo de estimulación y el precio, diría que Gcat es el estimulador perfecto para personas que nunca hayan probado otro anteriormente.
Además, la marca se ha puesto las pilas con el tema eco y ha reducido al máximo el uso de plásticos en los nuevos embalajes, ha acortado la longitud del cable de carga (y aún así sigue siendo largo) y por último ha sustituido el manual impreso por uno digital que obtendrás escaneando el código QR.
Yo personalmente, que aunque no lo parezca soy bastante sentimental, estoy super contento con el regreso de la marca a la industria y más viendo sus últimos lanzamientos, de los que os seguiré hablando muy pronto.
Gcat ya está disponible en alguna distribuidora nacional, pero si os queréis hacer con uno podréis hacerlo también en la página oficial de la marca y con el código DELTOYATOYS y obtendréis un jugoso descuento.
*Nota: Quiero agradecer a GVibe la confianza puesta en mí y enviarme este producto a cambio de una revisión honesta y sincera.
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