He conseguido que llegue a mis manos, y a otras partes de mi cuerpo, un nuevo producto del que no se ha oído hablar nada de nada a pesar de haberse lanzado en febrero del 2021. Y es que sigo sin entender como en plena era tecnológica, con el boom de las redes sociales y la facilidad que estas nos ofrecen para estar informados casi al segundo de todo lo que pasa en el mundo, se nos haya pasado por alto un lanzamiento como este.
Los motivos de mi asombro son varios: se trata de una nueva marca (algo a lo que siempre se le da más bombo), el diseño del producto es claramente distinto a lo que conocemos hasta ahora (algo que valoramos muchísimo los que nos dedicamos a esto) y, además resulta que el inventor del product en cuestión no es otro que Michael Lenke, el creador de los succionadores de clítoris (Womanizer).
Creo que lo mejor es que me deje de rollos y os cuente ya de qué se trata exactamente y sobre todo (que es lo que a muchos os interesa más), si realmente me resultó efectivo o no. Pero antes quiero agradecerle a Meo.de, él haberme dado la oportunidad de poder probar este nuevo producto.
Orctan

Orctan es un nuevo masajeador para penes -con un diseño que recuerda mucho a la fibra de carbono- creado para estimular el glande y el frenillo simulando algo muy parecido al sexo oral.

Packaging
Ya sabéis que para mí los embalajes son muy importantes, y es que casi siempre suele cumplirse eso de que un buen envoltorio suele llevar un buen contenido. Orctan viene presentado en una caja cuadrada de gran calidad con un diseño bastante discreto, sin nada que indique lo que contiene en el interior: está impresa con la misma textura de fibra de carbono y tan solo con el nombre de la marca/producto en el centro, en color rojo. En ambos laterales encontrarás un precinto de higiene que asegura que esa caja no ha sido manipulada desde que salió de la fábrica hasta que llegó a tus manos. En la parte trasera tan solo verás una breve descripción del contenido y algunos datos legales más.

Algo que me ha gustado mucho (y que vengo mencionando en todas las últimas reseñas) es que evita la utilización innecesaria de plásticos en los embalajes. En esta ocasión me alegra poder escribir que el embalaje de Orctan está fabricado al 100% en carton. ¡Punto positivo!
Contenido
- Dispositivo Orctan.
- Cable de carga.
- Manual de uso.
- Bolsa de almacenaje.

Características técnicas
A pesar de que ya había investigado anteriormente (mirando lo poquito que hay en la red), una vez saqué el masajeador de su caja seguía sin saber exactamente cómo debía usarlo. La mayoría de los productos que recibo y pruebo son muy parecidos unos a otros y no necesito averiguar mucho sobre ellos, de modo que todo lo que suponga un reto siempre me aporta una estimulación extra. Antes de meterme de lleno en cuestiones más técnicas os diré que sí, que a mí también se me asemeja a un aparato de esos para masajear la planta de los pies.

Orctan está formado por una pieza principal de ABS (con un diseño que imita a la fibra de carbono) con una visagra central y dos rodillos de silicona en color rojo. Lo primero que pensamos los colegas a los que se lo enseñé y yo al verlo fue… ¡pero ahí no me cabe! Bueno, pues según la marca el sistema de visagra de Orctan hace que la distancia entre los rodillos aumente o disminuya adaptándose así a cualquier tamaño de pene (aunque recuerda que es un dispositivo pensado para la estimulación del glande y frenillo) y, evidentemente, siempre hablando de miembros con tamaño ligeramente por encima o debajo de la media. Por tanto, si lo que tienes entre las piernas es más propio de un caballo que de una persona, pues quizás este dispositivo (y casi ninguno) no esté hecho para ti.

Cómo podéis intuir por las fotos, Orctan no es un dispositivo pequeño… ni mucho menos ligero. Tiene unas medidas aproximadas de 16,5cm de largo, 19cm de ancho y 4,5cm de altura, y en cuanto al peso roza el kilo. Quizás yo sea algo torpe, pero reconozco que me ha costado unos cuantos usos conseguir adaptarme al masajeador sin necesidad de tener que darle veinte vueltas para pillar una postura y un agarre cómodo. Los rodillos de silicona son intercambiables, aunque la marca recomienda colocar el rodillo texturizado (con puntos bastante pronunciados) en la parte opuesta al lado de los botones para que así incidan directamente en el frenillo, y el rodillo liso en el lado opuesto para que masajee la parte superior del pene. Pero ya sabes que esto va de experimentar e ir probando diferentes posturas y posiciones hasta encontrar las que más te gusten.
Orctan cuenta con dos motores (que controlan cada uno de los rodillos) con nueve patrones de rotación diferentes, pero además puedes elegir entre los tres programas automáticos que van cambiando de ritmo de forma escalonada entre los diferentes patrones o el sistema turbo. Otra de las características más destacables de este masajeador es la ausencia de ruido: creo que es el juguete más silencioso que yo haya tenido entre mis manos y la verdad es algo que se agradece mucho.
Las marcas nos tienen muy acostumbrados a que ya todos los productos nuevos sean completamente sumergibles. En cambio este nuevo masajeador tan solo cuenta con la categoría IPX4, que significa que tan solo es resistente ante salpicaduras de agua. En cuanto a la batería, solo necesitarás dos horas de carga para poder usarlo durante sesenta minutos. Algo que me ha sorprendido es lo corto que es el cable de carga y teniendo en cuenta lo pesado y grande que es el aparato, o tienes la suerte de tener un enchufe a la altura de alguna superficie o tendrás que cargarlo dejándolo en el suelo (el conector es un USB tipo C, por lo que yo lo cargo con otro, más largo, que tenía en casa).

Cómo se usa
Para controlar este masajeador tendrás que aprender a manejar todas las funciones que te ofrecen los cuatro únicos botones que posee el dispositivo.

Tanto para encender o apagar el producto solo tendrás que mantener pulsado unos pocos segundos el botón ➕ o el botón ➖. Una vez encendido pulsa cualquiera de estos mismos botones para ir pasando por los nueve patrones distintos.
Los otros dos botones, ubicados justo debajo de los anteriores y con un símbolo de unas flechas a ambos lados (⏪ ⏩), sirven para activar los programas automáticos escalando los niveles de tres en tres. Si pulsas los botones ➕ y ➖ activarás el modo turbo: el giro de los rodillos se reducirá al máximo pero aumentarán a la mayor velocidad. En cambio, pulsando a la vez los otros botones los rodillos se detendrán de manera inmediata a modo de seguro.
Me resulta curioso que, cuando enciendes el masajeador, se iluminan de forma automática una tira de luz roja que recorre todo el contorno y unas pequeñas líneas en el frontal que indican el nivel del patrón de rotación activado en cada momento. Sin embargo, no se iluminan los botones, algo que sería realmente práctico.


Mi experiencia
Al principio se me hizo muy complicado el manejo: no encontraba la mejor posición para usarlo, pero no solo por los rodillos, sino también por encontrar la posición ideal para controlar los botones de una forma cómoda sin hacerme daño en las muñecas.


Por otro lado, yo tengo el glande bastante sensible, por lo que los masturbadores demasiado potentes me hacen terminar bastante pronto (tanto es así que algunos de ellos los catalogo como ordeñadores). No es el caso de Orctan, que al carecer de vibración y al tener patrones bastante suaves me permite disfrutarlo durante más tiempo de una forma más relajada, así que por ese lado bastante bien. Incluso en algunos momentos la sensación de sexo oral parece bastante real.
Las veces que lo he usado también he jugado con la apertura de los rodillos, abriéndolos más o menos para cambiar la presión sobre el glande. Lo he usado unas cuatro o cinco veces y cada vez lo voy controlando mejor, y por tanto cada vez lo disfruto mucho más.
Estoy convencido de que Orctan es uno de esos productos que cuanto más lo use más gusto le cogeré .



Recomendaciones
Lo primero que debes tener claro a la hora de usar este masajeador es que te será muchísimo más fácil si tienes el pene erecto y si este y los rodillos están perfectamente lubricados (con lubricante base de agua). El momento de lubricar los rodillos puede ser un poco engorroso, ya que tendrás que hacerlo con los dedos y después necesitarás estos para sujetar el dispositivo y los botones, por lo tanto te ayudará tener una pequeña toalla a mano para limpiarte un poco antes de ponerte manos a la obra.
La silicona de los rodillos es de esa a la que se le pega todo, así que lo mejor es que le des un poco de agua antes de usarlo, pero teniendo cuidado con el resto del dispositivo, que no es sumergible (recuerda que tan solo tolera salpicaduras de agua). Una vez hayas terminado, lo mejor será que limpies el dispositivo con la toalla algo húmeda para eliminar algún pequeño resto que pueda tener y que retires los rodillos para lavarlos por separado.
Para quitar los rodillos tan solo tendrás que cogerlos con ambas manos por los extremos y apretarlos hacia el centro, momento en el que podrás sacarlos llevándotelos hacia un lateral. Es importante que te asegures que a la hora de apretarlos lo hagas del disco rígido negro y no de la silicona roja para evitar dañarla. Una vez los rodillos están secos por completo vuelve a colocarlos del mismo modo y guarda el masajeador en la bolsa de almacenaje.

Otras de las recomendaciones que la marca indica es que antes de usar Orctan por primera vez deberás cargar la batería por completo. Durante este proceso las luces led parpadearán cual coche fantástico y, una vez completada la carga, las nueve luces se mantendrán encendidas.

También aconsejan que si eres de “bosque” frondoso, recortes un poco el vello para evitar tirones molestos no deseados. Orctan cuenta con un sistema de seguridad de parada: en el caso de que los rodillos sientan el mínimo de presión se detendrán automáticamente hasta que esta presión se libere, por lo que no debe preocuparte sufrir ningún daño.
Pros
- Diseño novedoso.
- Sensación lograda de sexo oral.
- Totalmente silencioso.
- Bolsa de almacenaje.
- Fácil de limpiar y secar.
Contras
- Dispositivo muy pesado.
- Poco cómodo a la hora de usar.
- Precio elevado.
Conclusión
Orctan no es un masturbador común, no se parece a nada de lo que yo había visto antes y, aunque es cierto que no daba un duro por él, poco a poco me ha ido conquistando. Hay muchos productos que prometen un sexo oral súper realista y, sinceramente, no alcanzan las expectativas. Sin embargo, en el caso de Orctan hay ocasiones en las que sí siento esa misma sensación.
Por otro lado, si eres de esas personas que necesitan una estimulación muy fuerte y sentir tu pene atrapado en una mano o manga es evidente que Orctan no está pensado para ti.
Este nuevo masajeador para penes no es un producto asequible a cualquier bolsillo. Quizás para justificar un poco más el precio, deberían haber incluido algunos rodillos extras con texturas diferentes teniendo de este modo más opciones y pudiendo contentar a más público. Aún así, si te animas a probarlo, todavía no está a la venta en muchos sitios pero lo puedes encontrar a un precio rebajado en www.meo.de.
*Nota: Quiero agradecer a Meo.de la confianza puesta en mí y enviarme este producto a cambio de una revisión honesta y sincera.
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