
Ya cuando os hablé de Filare, uno de los primeros estimuladores de Lora Dicarlo ya os adelanté que acababan de presentar una nueva colección, «Warming Vibrators» formada por tres vibradores –Tilt, Drift y Sway– que además de vibrar cuentan con calefactor para hacer tu experiencia mucho más placentera.

Cuando la marca me contactó para preguntarme si quería volver a colaborar con ellos no lo dude ni un segundo. Pero,después de aceptar, venía el drama de siempre: ¡solo puedo elegir uno!
La marca destaca por la tecnología que usa en sus productos, pero también por sus diseños arriesgados e innovadores. Así que, basándome en eso, finalmente me decidí por Sway, ya que me pareció que era el que más juego podría darme. Porque al final se trata de eso, de jugar, ¿no?
Sway
Sway es un vibrador con dos puntas con formas diferentes pensadas para alcanzar cualquier punto erógeno interno y externo, independientemente de tu género. Sigue leyendo y entenderás a qué me refiero exactamente.
Packaging
Ya en su día dije que LDC tiene el mejor embalaje que yo haya visto jamás en una marca de juguetería erótica. Posiblemente para muchos esto sea un detalle sin importancia que lo único que hace es encarecer aún más el producto, pero si el hecho de abrir una caja ya se convierte en una experiencia en sí misma, lo que encuentres en el interior no puede ser menos.


En la faja que recubre la caja encontrarás un resumen de toda la información tanto física como técnica que necesites saber sobre el juguete. Una vez abierta la caja, lo primero que podrás leer el claim de la marca «THE PLEASURE IS ALL YOURS». El interior amarillo (el color corporativo de la marca) se divide en dos: a un lado verás el libreto de instrucciones y una caja con los accesorios y al otro el vibrador perfectamente encajado en un molde para protegerlo de golpes.
Contenido
- Vibrador Sway.
- Cable de carga magnético/USB.
- Manual de uso.
- Tarjeta de garantía.
- Bolsa de almacenaje (fabricada con plásticos encontrados en el océano).

Características técnicas
Sway está fabricado en silicona de alta calidad en una sola pieza, sin costuras. Lo primero que llama la atención una vez lo coges es lo duro que es, una característica que poseen todos los productos de la marca y que no siempre es bien recibida, pero hay que saber que dependiendo del uso al que esté destinado el juguete, un poco de rigidez puede ser muy práctico.
El vibrador tiene forma de S abierta con una longitud total de 228 mm. Ambos extremos tienen diferente forma ya que están diseñados para estimular distintas zonas: el extremo más pequeño con un bultito en el centro es perfecto para estimular el clítoris o el punto G mientras que el lado opuesto con una forma más alargada y puntiaguda está pensado para estimular la zona del perineo y el punto P. Pero yo te diría que te sientas totalmente libre de usarlo como más te guste a ti.


Precisamente esa dureza de la que os hablaba antes hace que las vibraciones se sientan mucho más intensas y que si usas el vibrador a modo de masajeador no necesites hacer demasiada presión.

Lo habitual es que los vibradores cuenten con 3/4 intensidades de vibración y lo combinen con otros 6/7 patrones distintos. Pues bien, incluso en esto LDC se diferencia del resto: sus dos motores independientes, situados en ambos extremos, cuentan con 3 patrones de vibración y 7 intensidades diferentes.
Sway cuenta con un novedoso sistema de calefacción mediante el cual consigue alcanzar los 40ºC (justo por encima de la temperatura corporal) de forma rápida y que afecta únicamente a los cabezales de los extremos. A simple vista el hecho de que un juguete se caliente puede aportar poco, pero lo cierto es que el calor ayuda a los músculos a relajarse y la sensación primera resulta muy agradable. En mi caso, cuando lo he usado, llega un momento en que mi cuerpo alcanza tanta temperatura que dejo de sentirlo, pero de cualquier modo no molesta.
Los motores, a pesar de lo potentes que son, no resultan excesivamente ruidosos, cosa que siempre es de agradecer, y al estar fabricado en una sola pieza de silicona y cargarse mediante conexión magnética podrás usarlo en la bañera sin ningún problema. Algo de lo que sí me di cuenta al usarlo unas cuantas veces es que si introduces el extremo más pequeño puede suceder que alguno de los botones desaparezca dentro de tu cuerpo. Esto no supondría ningún problema, ya que están recubiertos de la misma pieza de silicona, pero sí que acabarán manchados de lubricante cuanto menos.
Una de las cosas que me gusta mucho de los juguetes de LDC y que han mantenido en esta colección es el aviso lumínico del proceso de carga. De este modo no solo sabrás cuando está cargado del todo, sino que también conocerás el nivel de batería que te queda en cada momento. ¡Adiós quedarte a medias porque la batería te abandona en el peor momento!

Cómo se usa
Sway cuenta con cuatro botones pero no te preocupes porque son muy sencillos de entender:

En el centro encontrarás un botón más grande que el resto con el logo de la marca. Pulsándolo durante unos breves segundos activarás el juguete, que se mantendrá en stand by hasta que enciendas alguno de los motores. Encima de este verás un botón más pequeño con el dibujo de tres rayas en forma de ondas con el que activarás el calentador de ambos cabezales.
Con los otros dos botones controlarás los motores de ambos lados y si los continúas pulsando irás pasando por los diferentes ritmos e intensidades. ¿Y cómo identificar qué botón se encarga de uno u otro motor? La respuesta es sencilla: cada uno de estos botones se encarga del motor que está en el lado opuesto al que este se encuentre, es decir, del lado más alejado. Si una vez metido en faena te apetece bajar el nivel de intensidad de uno de los motores, no será necesario que pases por todos los niveles hasta llegar al deseado: pulsando una vez el botón central LDC, el motor que esté encendido se reseteara y volverá al primer nivel de vibración.
Este vibrador también cuenta con la opción de bloqueo de viaje. Para activarla tan solo tendrás que mantener pulsado durante unos segundos el botón central y el botón de motor que se encuentra más cercano hasta que la luz parpadee tres veces.
Recomendaciones
Como todos los juguetes fabricados en silicona, deberás usarlo siempre con lubricante base agua, ya que el resto de productos podrían estropearlo. Como es un juguete con una forma bastante lisa, sin rebordes, ángulos cerrados y sin estrías, la limpieza será una tarea muy sencilla. Agua tibia y jabón neutro serán más que suficiente, y si quieres un punto extra de desinfección deberás aplicarle un poco de toycleaner.
Pros
- Extremos diseñados para alcanzar zonas muy concretas de estimulación.
- Materiales de gran calidad.
- Embalaje inmejorable y lleno de detalles.
- Práctico manual de uso.
Contras
- Precio elevado.
- Puede resultar complicado encontrar los botones si lo usas a oscuras.
Sway no ha sido el primer juguete con calor que he probado, pero sí puede ser que hasta ahora haya sido el mejor y seguramente la tecnología WarmSense™️, pendiente de patente, tenga mucho que ver. Si llega el momento en que te animas a probar alguno de los tres vibradores de la colección, y al igual que yo no sabes por cuál decantarte, LDC pone a tu servicio una guía comparativa para que tu decisión sea mucho más fácil de tomar. Una cosa sí tengo clara: hasta ahora, LDC no me ha decepcionado.
*Nota: Quiero agradecer a Lora DiCarlo la confianza puesta en mí y enviarme este producto a cambio de una revisión honesta y sincera.
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